El Top 10 de las Mejores 
Comidas Típicas de Puebla
para probar este 2020

La cocina poblana conserva ingredientes y preparaciones ancestrales

¿Te gusta la comida mexicana? Si es así, quizás también te interese conocer sobre sus orígenes y costumbres asociadas. La cocina de México, y en especial la de Puebla, fusiona tradiciones culinarias autóctonas y venidas de Europa.

La gastronomía poblana surge de los fogones criollos. Integra métodos de cocción e ingredientes propios del continente americano, como elote o chile verde. También se sirve de productos europeos como trigo, cerdo o arroz. Las conocidas enchiladas, las tortitas de santa Clara o el rompope son apenas tres ejemplos de ello.

Otro elemento de la cocina poblana es la presencia de utensilios de tradición prehispánica que dan a los platos su singular sabor y la calidad de hecho en casa. Así por ejemplo, usan el metate, una piedra volcánica rectangular que sirve para moler el maíz, o las cucharas moleras, de fabricación artesanal, ideales para remover el mole mientras se cuece.

Si tienes pensado viajar a esta región próximamente, y te gusta comer bien, incluye en tus planes una ruta gastronómica. Así podrás disfrutar de algunos de los más conocidos platillos mexicanos típicos de Puebla.

A continuación verás las mejores preparaciones que debes tomar en cuenta en tu viaje a Puebla.

1. Chiles en Nogada

Los chiles en nogada tienen los colores de la bandera mexicana

Se cree que este platillo se originó en 1821, cuando el general Agustín de Iturbide y su ejército Trigarante iban a México y pararon en Puebla, luego de firmar los Tratados de Córdoba. Las monjas del convento de Santa Mónica hicieron un banquete en su honor con esta preparación a la que dieron los colores de la bandera de la tropa independentista.

Este es uno de los platos a base de chile poblano más conocidos. La receta consiste en rellenar los chiles con un guiso de carne de res y cerdo, que cocinas con jitomate, cebolla, ajo y especies. Le puedes agregar algunas frutas de temporada como el plátano o el durazno. Luego bañas los chiles con la salsa nogada, hecha a base de vino blanco, nuez de Castilla y queso fresco. Al final los decoras con semillas de granada y perejil picado.

También puedes hacer la versión de esta receta que es pasar los chiles por huevo y freírlos antes de bañarlos con salsa nogada. La cosecha de chiles y granadas es entre agosto y septiembre, y si vas a Puebla en dicha temporada puedes probar este plato en el restaurante El Restauro.

2. Huitlacoche

El huitlacoche poblano es considerado un manjar en todo México

Conocido como el caviar mexicano, y considerado entre las especialidades típicas de Puebla, el huitlacoche es una especie de hongo que suele aparecer en los cultivos de elote. Es una espora que se traslada en el aire y afecta a las mazorcas. Se manifiesta en los granos como tumores inflados con tonalidades grisáceas y púrpuras.

En Puebla y el resto de México el huitlacoche es visto como un verdadero manjar. Además, tiene un bajo contenido en grasas y es rico en proteínas y fibra. Si viajas a esta región durante el mes de agosto, época lluviosa que propicia el desarrollo del hongo, lo vas a encontrar en la preparación de numerosos platos típicos como las quesadillas, las sopas y hasta en los postres.

Mientras que para el resto del mundo la presencia del huitlacoche es sinónimo de pérdida, en Puebla lo cultivan especialmente. Su sabor se compara con el de las exquisitas trufas negras originales de Europa, pero al gusto resulta un poco más intenso y ahumado. Su costo es elevado por ser una especialidad culinaria servida en los mejores restaurantes, sin embargo lo puedes conseguir en mercados populares como El Parián.

3. Tinga

La tinga se caracteriza por su intenso sabor y su sencilla preparación

La tinga es el resultado de la mezcla de distintos ingredientes poco costosos y fáciles de conseguir. Su origen se ubica en el siglo XIX, y hoy se lo tiene como uno de los platillos representativos de Puebla.

Para preparar esta receta usas carne deshebrada de pollo. Sofríes cebolla en aceite de oliva y agregas el jitomate con la carne. Sazonas con sal y pimienta. Aparte licúas chipotle en caldo de pollo con ajo, tomillo y algo de orégano. Cuando la cebolla del sofrito comienza a caramelizar le viertes encima este licuado y remueves hasta que se reduzca un poco el líquido de la cocción. Esta es una de las recetas de platillos poblanos sencilla de preparar. También puedes sustituir el pollo por cerdo.

Si asistes a alguna celebración, como un cumpleaños o una boda, seguramente encuentras la tinga entre las opciones que ofrecen para comer. Suelen servirla sobre tostadas o tortillas. También sirve como guiso de relleno. Se trata de una preparación muy común que encuentras en los menús de restaurantes de comida poblana, como la Fonda de Santa Clara.

4. Mole Poblano

Se suele acompañar el mole poblano con arroz

El mole poblano fue creado por sor Andrea de la Asunción, del convento de Santa Rosa, en Puebla, durante el siglo XVII. Dicen que usó más de 100 ingredientes, entre ellos chile y chocolate. Además, aseguran que este platillo fue el resultado de la improvisación de su creadora tras la inesperada visita de un obispo.

El mole poblano es una salsa preparada con una gran variedad de productos. Generalmente lo sirven con carne de pavo. Para hacerlo pones a cocinar chocolate de tablilla, caldo de pollo y diferentes clases de chile, como el mulato y el chile de pasilla. Agregas jitomate, cebolla y ajo. También le pones canela, anís y clavo para aromatizar. Realzas con el toque dulce de almendras y pasas. Usas cacahuete y pimienta gorda para darle intensidad al sabor. Al final algunas tortillas de maíz te servirán para espesar la preparación.

No olvides usar una cuchara molera para remover el mole, que en Puebla forma parte de los platillos típicos de Día de los Muertos. Además, la receta no lleva proporciones exactas, dependen del gusto de quien lo prepara. Y si quieres probar en un restaurante un buen mole poblano lo encuentras en el Augurio.

5. Tlacoyos

Los tlacoyos son el antecedente de las actuales tortillas mexicanas

Los tlacoyos son el antecedente de las actuales tortillas mexicanas

El tlacoyo es un aperitivo, o antojito, de origen prehispánico. Su nombre significa “bocado del corazón”. Además, se toma como la primera manifestación de las conocidas tortillas mexicanas, y hoy es uno de los principales platillos típicos de Puebla.

Para preparar los tlacoyos primero haces una tortilla de maíz gruesa. Luego le pones en el centro chicharrón o frijoles refritos con cebolla y ajo. Unes los bordes para formar una especie de empanada, y las pones a cocer en un comal bien caliente hasta que doren. Según la receta tradicional, los sirves con crema ácida, queso y alguna salsa picante. También puedes ponerle un nopal encima a cada tortilla.

La preparación más común de los tlacoyos lleva maíz azul, y con este color se distinguen fácilmente. Además, se dice que dependiendo del tipo de cocción dejan de ser tlacoyos y se convierten en otro plato mexicano. Por ejemplo, si se preparan fritos en aceite serían quesadillas. Consigues los tlacoyos durante todo el año en cualquier mercado popular en Puebla, como El Parián, muy conocido por las cerámicas de Talavera.

6. Chalupas

Las chalupas se hacen con carne de res, pollo o cerdo

Las chalupas se cuentan entre los platillos de Puebla hechos a base de maíz. Según cuentan, fueron creadas en 1890 por una cocinera llamada Francisca Hernández. Otros indican que lo inventó una niña de nombre Severina Méndez, mientras cocinaba con su tía en la casa donde trabajaban en Puebla.

Las chalupas son tortillas con forma de canoas, y toman su nombre de un tipo de embarcación pequeña como las que se ven sobre el lago Xochimilco. Para hacerlas, extiendes una fina capa de masa de maíz sobre un molde esférico de manera que sobrepases los bordes y obtengas la forma ahuecada. Luego las fríes en manteca.

Una vez que tienes las tortillas listas, las rellenas con carne de cerdo deshebrada. Después las cubres con una salsa verde a base de jitomate verde y chile serrano, y con otra roja, que haces con jitomate rojo y chile morita. Sazonas ambas salsas con pimienta, ajo y sal. Puedes coronar las chalupas con un poco de cebolla frita. Si lo prefieres, en lugar de cerdo usa res o cordero para rellenar. Y si no las cocinas tú mismo, las consigues en restaurantes como La Chiquita de Puebla.

7. Enfrijoladas

Las enfrijoladas se preparan para cualquier ocasión

Las enfrijoladas son un plato típico de Puebla que preparan en muchas versiones. Se trata de una receta a base de tortillas y frijoles, alimentos consumidos desde tiempos prehispánicos y que aún forman parte de la gastronomía tradicional de Mesoamérica. Se dice que Cristóbal Colón llamó “favas” a los frijoles por su parecido con las habas.

Para preparar las enfrijoladas, primero haces una salsa con frijoles negros ya cocidos que pones a licuar. Aparte fríes cebollas en tiras, requesón y chile verde. Agregas sal al gusto. Calientas tortillas y luego las remojas en el licuado de frijoles. Enseguida las rellenas con más requesón y salsa de frijoles, las doblas y las colocas en un plato. Cuando las sirvas cúbrelas con más salsa de frijoles, rebanadas de aguacate, crema de leche y queso Oaxaca desmoronado.

Las familias preparan enfrijoladas en cualquier ocasión, y si eres amante de los frijoles, puedes visitar alguno de los muchos restaurantes de Puebla que los ofrecen en sus menús, como el Casareyna, que está ubicado en el centro histórico de la ciudad y es muy recomendado por los turistas internacionales por este platillo.

8. Tacos Árabes

Los tacos árabes son parte de la comida rápida en Puebla

Cuando hagas tu ruta gastronómica, no puedes olvidar una de las más conocidas comidas económicas en Puebla: los tacos árabes. Estas delicias deben su origen a las familias libanesas que viajaron a México para huir de los conflictos armados en su país, entre los años 1920 y 1930.

Los tacos árabes consisten en rellenar una tortilla o un pan de pita, con carne de cerdo condimentada con cebolla y orégano. Su gusto varía dependiendo de la forma en que haya sido cocida la carne, bien sea al carbón o en una cocina a gas. Si pruebas ambas opciones puedes decidir cuál de las dos prefieres. El sabor del plato se realza poniéndole tomillo, cilantro y salsa de chipotle.

Por ser los tacos árabes una de las comidas rápidas en Puebla, los encargados de prepararlos se esmeran en la receta. Cortan los bistecs con cuidado y luego los marinan en jugo de limón para darle a la carne su sabor característico. Los consigues en la taquería Cambry, que es uno de los mejores sitios para comerlos.

9. Cemitas Poblanas

Las cemitas poblanas se preparan con milanesa de res, pollo o jamón ahumado

Durante la Colonia, Puebla pagaba parte de sus tributos a la Corona española con toneladas de pan, lo cual servía para alimentar a las tripulaciones de altamar. Entre el cargamento estaba la cemita, que es redonda, crujiente y recubierta con semillas de ajonjolí. Su nombre recuerda al de las “semitas”, un pan sin levadura típico de la población sefardita radicada en España desde la época del Imperio romano.

Las cemitas poblanas se preparan con muchos rellenos, como milanesa de res, pollo y jamón ahumado. Para hacer las de milanesa de res, primero salpimentas las piezas de carne, las pasas por huevo, luego por pan molido y las fríes. Procedes a rellenar las cemitas con una milanesa, queso Oaxaca y aguacate rebanado. Agregas ruedas de cebolla y hojas de pápalo o culantro. Aderezas con sal y aceite de oliva. Las sirves con salsa roja o de chile chipotle.

Las cemitas poblanas son un copioso tentempié muy popular que consigues en las ventas de comida de calle y en lugares como el Mercado del Carmen, donde las preparan con un generoso relleno. De allí que se las considere una de las comidas tradicionales de Puebla.

10. Molotes

La receta de los molotes nació en el corazón de Puebla

Se dice que los molotes nacieron en el siglo XIX, en manos de una cocinera que se los preparó a unos arrieros que iban de paso por la población de Xicotepec. Se trata, pues, de uno de los platillos originarios de Puebla. Los hacen con tortillas y tres tipos de quesos mexicanos.

Para preparar los molotes haces las tortillas con una masa a base de harina de maíz y de trigo, le agregas manteca y sal. Aún sin cocer las rellenas con trozos de queso Oaxaca, queso Manchego y queso fresco. Las fríes en abundante aceite y después las sirves en un plato. Por último bañas las tortillas con crema ácida y salsa verde o roja. Hay otras versiones que puedes ensayar, como la que lleva un relleno de puré de papas y algún guiso de carne picada, como la tinga.

Puedes comer los molotes a cualquier hora. Los consigues en las ventas de comida callejera y en locales de platos típicos poblanos. Uno de los lugares más populares y recomendados es Molotes Mary, donde sirven este aperitivo desde hace unos 20 años.


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11. Enmoladas

Las enmoladas surgieron del mole poblano

Las enmoladas están entre las más conocidas preparaciones a base de mole poblano, de allí su nombre. Esta famosa salsa surgió en la época prehispánica como una ofrenda a Moctezuma. Más tarde, en el siglo XVII, una monja del convento de Santa Rosa usó el mole para preparar las tortillas que ofreció al virrey Tomás Antonio de la Sena, durante su visita a Puebla.

La receta de las enmoladas es sencilla, solo procura tener los ingredientes listos con antelación pues el secreto está en comerlas recién hechas. Así, primero fríes las tortillas en aceite, y cuando las tienes todas cocidas las sumerges una a una en el mole y luego las rellenas con pollo deshebrado. Las sirves en un plato y las bañas con más mole, cubres con aros de cebolla, crema agria y queso desmoronado. Puedes sustituir el pollo por carne de puerco.

Si no te animas a cocinar tú mismo las enmoladas, las consigues en locales donde venden comida típica poblana, como El Mural de los Poblanos, cuyo menú incluye muchas de las especialidades culinarias de la región.

12. Rajas Poblanas

Las rajas poblanas se preparan con chile verde

Existen diferentes recetas de rajas poblanas, pero el secreto radica en usar el auténtico y famoso chile poblano,o chile verde. En México se lo conoce con nombres distintos, según el color que adquiere cuando pierde humedad: cuando está seco lo llaman chile ancho o chile mulato. Pero su principal característica es que es poco picante y de gran tamaño.

Si no tienes mucho tiempo, esta receta es ideal por lo sencilla que resulta su preparación. Primero limpias los chiles. Para ello los pones a tostar en un comal y luego le retiras la piel y las venas. Después los cortas en finas tiras, o rajas, y los fríes en aceite con granos de elote, jitomate y cebolla. Vas revolviendo y le agregas caldo de pollo, sal y pimienta. Para finalizar le pones crema agria y queso panela. Generalmente las sirven con frijoles refritos y tortillas.

También puedes preparar las rajas poblanas con puerco, pollo, calabacitas o crema de elote. No obstante, en cualquiera de sus versiones, esta especialidad se encuentra entre los platillos representativos de Puebla. Además, las consigues en los locales de comida típica, como en los del Mercado de los sabores poblanos.

13. Pambazos

En Puebla llaman a los pambazos “chancla poblana”

Los pambazos son un aperitivo tradicional mexicano, que preparan siguiendo distintas recetas dependiendo de la región del país. Su nombre proviene del llamado “pan basso", que se hacía en la época virreinal a partir de restos de harinas de trigo dañado o de baja calidad. De allí su origen popular.

En Puebla llaman a los pambazos “chancla poblana”. Para hacerlos, preparas una salsa verde con chile hervido en agua y la licúas con cebolla, ajo y sal. Aparte cocinas longaniza en rodajas, cebolla y papa en trozos. Luego cortas el pan en dos mitades, las barnizas con la salsa de chile y las pones a dorar en una sartén. Enseguida armas el emparedado con las rodajas de pan y el cocido de longaniza con papas. Agregas crema agria, queso Oaxaca y hojas de lechuga.

Puedes preparar el pambazo con pan de bolillo, esponjoso o telera. La versión veracruzana es dulce y lleva mole poblano, frijoles refritos, longaniza y queso fresco. En lugar de longaniza puedes usar carne de res deshebrada, aguacate, cebolla y lechuga picada en tiras finas. En Puebla los puedes comer en Casa Pambazo. Bread Gourmet.

14. Enchiladas de Pipián

Las enchiladas de pipián se preparan en honor a San Sebastián mártir

Se trata de uno de los platillos más populares de Puebla. La salsa de pipián surgió luego de la plaga que atacó a la ciudad entre los siglos XVIII y XIX. Como se atribuyó a San Sebastián mártir el fin de dicha enfermedad, se creó la costumbre de preparar esta receta los días 20 de enero en honor al santo milagroso.

Hoy en México se prepara esta salsa de distintas maneras, y cada una tiene su propio sabor, color y textura. La receta de estas enchiladas consiste en tostar las semillas de pipián y el chile serrano, al que le has quitado el tallo y las venas. Después licúas esta mezcla con agua y sal, y la cocinas con un poco de manteca. Aparte fríes las tortillas y luego las remojas en la salsa, las doblas por la mitad y las acomodas en un plato al lado del acompañante que prefieras.

Puedes servir las enchiladas de pipián con carne de res, pollo o credo. También con venado o pescado. Y si prefieres comerlas en un local de comida típica poblana, llégate a la fonda La Mexicana.

15. Mixiotes

Los mixiotes se cocinan en la hoja que recubre la penca del maguey pulquero

La gastronomía de Puebla se caracteriza por sus raíces prehispánicas. Igualmente destaca por la riqueza de productos locales, entre los que se encuentra el agave, también llamado maguey pulquero. Se cree que esta planta es nativa del sur del país, zona en parte ocupada por los estados de México, Querétaro y Puebla.

Para preparar la receta de los mixiotes poblanos haces unas enchiladas de res, cerdo o pollo. Condimentas la carne con chiles guajillos y hierbas aromáticas, como laurel, hojas de aguacate y tomillo, entre otras. Después envuelves las enchiladas en la capa muy fina que cubre la penca del maguey pulquero, y las cocinas al vapor.

Si bien consigues las hojas de mixiote en cualquier mercado local, su venta está prohibida por razones de conservación. Por eso las puedes sustituir por papel encerado, de aluminio o por un producto especial llamado papel mixiote.

Existen varias versiones del mixiote, como la que lleva verduras o la de frutas. También lo preparan con carnero, conejo y hasta con pescado. En el restaurante Mixiotes el Gallo sirven algunas de las variedades poblanas de esta receta.

16. Rompope

El rompope es el licor tradicional de las navidades mexicanas

Los conventos de la época colonial tuvieron un papel importante en el desarrollo de la cocina poblana. De estos recintos dedicados a la adoración y el rezo, también surgieron platos y bebidas tradicionales de Puebla, como el rompope.

Se cree que el rompope nació en el convento de Santa Clara, en el siglo XVII. Para prepararlo de manera artesanal, pones a cocinar leche, azúcar y vainilla. Aromatizas con canela en rama. Aparte bates yemas de huevo, las viertes en la leche y cuando la mezcla se espesa la retiras del fuego. Enseguida la cuelas y le pones el ron. Por último la llevas a enfriar en la nevera. También puedes usar esta bebida en recetas de pastelería mexicana.

Los poblanos acostumbran beber el rompope en las temporadas de frío, y una vez que las monjas clarisas hicieron pública su preparación, la bebida se hizo indispensable en las fiestas navideñas. Si te provoca salir a tomarte una copa de este licor afuera, puedes ir a la licorería La Pasita, antes llamada El Gallo de Oro, fundada en 1916 y ubicada en la calle 5 Oriente. Allí, entre muchas otras buenas opciones, consigues la marca Coronado.

17. Sidra

La sidra es la bebida más consumida en la Navidad poblana

La sidra es una bebida alcohólica a base de manzanas cuyo bajo grado de alcohol varía entre 3% y 8%. Se cree que era conocida por los antiguos egipcios y otros pueblos del Medio oriente. También se sabe que los habitantes de Asturias la consumían antes de la llegada de los romanos a la península ibérica. De acuerdo con estos antecedentes, se entiende que la sidra llegó al continente americano con los colonos españoles.

La mayor producción de sidra en México se concentra en Puebla, específicamente en las ciudades de Huejotzingo y Zacatlán. El proceso de elaboración sigue pasos que varían según el productor, pero en términos generales consiste en recolectar, moler y prensar las manzanas. Luego eliminan las materias turbias del mosto, inician la fermentación para transformar el azúcar de la fruta en alcohol, filtran el licor y al final lo embotellan.

La sidra está entre las principales bebidas de Puebla, y si deseas pasar las fiestas decembrinas en esta ciudad, te deleitarás con su sabor cítrico en los brindis para comenzar el nuevo año. Puedes escoger entre varias marcas comerciales, como China Poblana o Sidra de Oro, que venden en la sidrería Manzanita Zacatlán.

18. Atole Xoco

El atole xoco se sirve con frijoles negros

El atole xoco, o atole agrio, es una de las bebidas originarias de Puebla con tradición prehispánica, si bien que el atole es común en todo el continente. Se prepara con maíz negro, y el proceso dura hasta ocho días, inclusive hay quienes dejan fermentando el maíz por un mes.

Según una de las recetas, mueles el maíz que has hecho remojar varios días. La masa resultante la colocas con agua en un recipiente tapado y lo dejas fermentar al sol por varios días más. De este proceso el maíz adquiere el tono rosado y el gusto agrio característico del atole xoco. Para iniciar la preparación, tomas una parte del líquido y dejas la masa asentada, lo llevas al fuego en una olla de barro alta por varias horas, dependiendo de la cantidad.

Después ciernes la masa de maíz restante y viertes el líquido resultante en la cocción, sigues removiendo hasta que espese. Por último agregas azúcar y dejas reposar. El atole se remueve con un otate, o caña de maíz. Se sirve en plato hondo con frijoles negros y se come frío en épocas calientes. Lo puedes conseguir el Mercado del Alto, fundado en 1930.

19. Agua de limón Sevillano

En los días calurosos te refrescas con agua de limón sevillano

El agua de limón sevillano se encuentra en la lista de las principales bebidas de Puebla. Se trata de la versión de la limonada tradicional, que se obtiene al exprimir los limones para obtener el jugo, agregar agua y endulzar con azúcar.

Si quieres preparar el agua de limón sevillano, también necesitas limones y azúcar, pero usas leche en lugar de agua. A diferencia de la receta tradicional, licúas los limones sin quitarles la piel junto con el resto de los ingredientes. Sin embargo, no es recomendable que extiendas el proceso del licuado, así evitas que las cortezas vuelvan agria la preparación. Si lo deseas puedes usar leche condensada, y en este caso pones un poco de agua y no es necesario el azúcar.

Cuando tengas todos los ingredientes bien mezclados, sirves el agua de limón sevillano en un vaso con abundante hielo. Pero si estás en la calle y te provoca algo refrescante, en Puebla nunca falta un puesto de antojitos o local donde pedir esta bebida dulce y cítrica, como La Frutería Granada, que está ubicada cerca del Panteón Francés.

20. Tortitas de Santa Clara

Las tortitas de santa Clara se crearon en el convento levantado en su honor

Gracias a las preparaciones de las monjas clarisas, hoy se puede disfrutar de especialidades poblanas que datan del siglo XVII. Entre el legado de recetas dulces están las tortitas de santa Clara, cuyo nombre viene del convento de dichas religiosas.

Para este postre haces una masa a base de harina de trigo, agua, azúcar y manteca. También agregas huevos y bicarbonato. Amasas bien la mezcla, luego la aplanas hasta que tenga un espesor de medio centímetro aproximadamente, y cortas círculos de unos 6 centímetros de diámetro. A cada pieza le colocas un borde hecho con la misma masa, las dejas reposar un día y las horneas.

El relleno lo haces con semillas de calabaza que has dejado en remojo desde el día anterior. Les quitas las capas verdes en un metate y las mueles finamente. Aparte preparas un caramelo, le agregas las semillas de calabaza, retiras del fuego, dejas refrescar un poco y le pones leche. Luego sigues batiendo y cuando adquiere viscosidad está listo para rellenar las galletas. En la ciudad de Puebla consigues las tortitas de santa Clara en la Dulcería la Gran Fama, fundada en 1892.

21. Camotes Poblanos

Puedes aromatizar el camote poblano con vainilla, limón o naranja

Si bien China es hoy el mayor productor mundial de camote, este tubérculo es originario de México, Centroamérica y Suramérica. Inclusive, la palabra camote viene del náhuatl “camohtli”, y en estas regiones es usado en platos salados y sobre todo dulces, como las frutas cristalizadas y las compotas.

La receta del camote poblano consiste en cocinar los tubérculos en agua. Cuando estén blandos les retiras la piel y los trituras bien. Aparte haces un almíbar que agregas al puré y lo llevas de nuevo al fuego. Remueves con una cuchara de palo hasta obtener una pasta pegajosa. Añades esencia de vainilla, limón o naranja, según tu gusto, y haces unos cilindros que espolvoreas con azúcar en polvo, después los envuelves con papel. Puedes teñir la masa con colores vivos según tu preferencia.

En torno al origen de este postre existen varias leyendas, algunas relacionadas con la cocina de los conventos. Pero lo seguro es que forma parte de la tradición culinaria poblana. Lo consigues en Camotes santa Clara, una tienda de bebidas y postres típicos de Puebla ubicada en la Avenida 6 Oriente,

22. Jamoncillos

El jamoncillo se prepara con semillas de calabaza

El jamoncillo es un postre típico mexicano preparado a base de leche, azúcar y alguna semilla como pepitas, nuez o piñones, entre otras. Por lo general se presenta en forma de barra. Lo consigues en muchas regiones del país con pequeñas variantes, como la semilla que le agregan. En Puebla acostumbran a hacerlos con pepitas, también conocidas como pepián, pipián o semillas de calabaza.

Para hacer el jamoncillo remojas las pepitas, las secas y las pelas. Luego las licúas con leche. Aparte cocinas a fuego lento más leche y azúcar. Retiras del fuego, añades las pepitas licuadas y vuelves a cocinar la preparación hasta que se desprenda del fondo de la olla. Retiras la mezcla del fuego y la divides en dos. A una de las mitades le pones colorante rojo y la extiendes en un molde rectangular. Encima le colocas el resto de la mezcla y presionas con la mano para que ambas se unan.

Dejas reposar la preparación y la cortas en rebanadas al momento de servirla. Si prefieres comer afuera los jamoncillos de pepita, los consigues en cualquier mercado de comida en Puebla, como el Mercado de Cholula.

23. Buñuelos

Con ralladura de limón, anís y canela das aroma a los buñuelos

Los buñuelos forman parte de la cocina típica de muchos países alrededor del mundo. Su origen es muy antiguo. Se sabe que en el siglo II a.C. los romanos los conocían, y que eran una comida humilde consumida por la población mora que habitaba el sur de la península ibérica. Se entiende entonces que los buñuelos llegaron a América con los españoles, por ello se los considera entre los platillos poblanos de la época colonial.

Para preparar los buñuelos, primero cocinas mantequilla, leche y sal. Cuando la mezcla hierve la retiras del fuego, añades harina de trigo y remueves hasta que compacte. Agregas anís, ralladura de limón y canela. Pones huevos poco a poco para integrar bien. La mezcla debe quedar como una crema. Enseguida con una cuchara o una manga formas los buñuelos del tamaño de una nuez, porque se inflan mientras se cuecen. Cuando están listos los cubres con azúcar.

En Puebla se comen los buñuelos en ocasiones como Navidad o Cuaresma. Sin embargo, en cualquier época del año puedes preparar la receta, o si prefieres los consigues en locales populares como los del Mercado 16 de Marzo.

24. Borrachitos

A los borrachitos les puedes poner tequila o rompope

Es sabido que las monjas de la época colonial preparaban muchos de los postres que hoy se conocen. Quizás por ello se asegura que los borrachitos fueron creados en los conventos de Santa Rosa y Santa Clara, en Puebla, para agradecer a sus benefactores.

Para hacer esta receta mezclas harina de trigo, manteca, azúcar y huevo. Agregas polvo de hornear, extracto de vainilla y algún licor, como coñac, tequila o rompope. Se acostumbra ponerle a la preparación un vivo colorante vegetal. Una vez que los ingredientes están integrados, viertes la mezcla en pequeños moldes que llevas al horno. Cuando están cocidos los sacas y los dejas enfriar, luego los bañas con un almíbar caliente al que le has puesto el mismo licor que a la mezcla de harina.

Si eres amante de los dulces, seguramente te interesa conocer dónde comer postres en Puebla y disfrutarlos con el gusto de las recetas originales. En el centro de la ciudad queda la famosa calle de los dulces o calle Santa Clara, donde, entre otras especialidades, podrás degustar los borrachitos en locales como El Rincón de Edy.

Puebla: Sabores imperdibles

La gastronomía de Puebla es una de las más ricas de México

La comida mexicana fue declarada por la Unesco Patrimonio Cultural de la Humanidad, en 2010. Con esto se reconoció al país, y Puebla en particular, por la variedad y tradición de sus especialidades culinarias.

Vale recordar que en las tierras poblanas se cultiva la mayor cantidad de alimentos de la cocina típica mexicana, como el huitlacoche o el chile. Así mismo, en las ciudades Huejotzingo y Zacatlán encuentras los más grandes centros de producción nacional de sidra.

Además, Puebla está llena de cultura, y su gastronomía, con sus ingredientes y métodos de preparación propios, es un reflejo de la historia del país. Así, en los conventos de la región, las monjas crearon postres que integran sabores autóctonos y europeos. Con el tiempo, sus preparaciones pasaron a formar parte de la tradición culinaria de México.

Luego de leer sobre algunos de los más conocidos platillos típicos de Puebla y sus recetas, quizás te estimules a visitar esta región. Además, los antecedentes de la comida poblana se remontan a la antigua civilización azteca, y son claves para conocer al origen de las preparaciones y apreciar el gusto especial por ciertos ingredientes.

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Tlaxcala: Tlacoyos de frijol y escamoles

Veracruz: Arroz a la tumbada y camarones al coco

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