De Cusco a Machu Picchu sin tren (ni tours)

Salida de Cusco

Me levanté a las 6 de la mañana. Me vestí corriendo y bajé a comer el rico desayuno que nos preparó Haydee. Volví al cuarto, saqué mi maleta y se la dejé en recepción, en conjunto con toda la ropa que me iba a lavar. Eran las 7.40 cuando salí del hostal, rumbo a la Calle Plateros donde esperaría la mini van que nos llevaría a Hidroeléctrica. Al llegar encontré a una pareja de jóvenes colombianos, de Bogotá, quienes serían mis compañeros inseparables de ruta por los siguientes dos días. También estaba una señora limeña de 60 años con sus 2 nietos y 6 jóvenes más que hablaban un idioma extrañísimo, no tenía idea de dónde eran. Más tarde descubrí que eran de Israel.

Esta bitácora de viaje corresponde al Capítulo 6 de
Sudamérica con 500 dólares

Capítulo anterior:
Cusco: La antigua capital inca

Ruta Cusco-Machu Picchu Paisajes 4

Conociendo a mis compañeros de camino

Nos montamos en la mini-van y arrancamos camino. Eran las 8 de la mañana y nos esperaban 10 horas de camino hasta llegar a Aguas Calientes, el pueblo que sirve de puerta de entrada a Machu Picchu (7 horas en bus hasta Hidroeléctrica y de 3 a 4 horas caminando hasta Aguas Calientes). Al principio eran 3 mini-van de compañías distintas que iban todas “en caravana”. Se detuvieron a poner gasolina y empezó una primera subida.

Hojas de coca para el mal de altura

En esa mini-van fue donde probé las famosas hojas de coca, que generosamente me regaló la abuela limeña. Le dio un poquito a sus 2 nietos, otro poquito a la pareja colombiana (Iván y Angélica) y un último poquito a mi. Nos indicó cómo debíamos mascarlo y acto seguido allí estaba, mascando la hoja de coca (que aclaro, porque me l o han preguntado muchas veces, no es ni remotamente cocaína y es perfectamente legal en Perú y Bolivia).

La verdad no sé si me hizo efecto contra el mal de altura o no, ya que posteriormente en el viaje, cuando estuve en alturas aún mayores en Bolivia no volví a mascar hojas de coca y la verdad es que no me dio ni “coquito”. Para mi el mal de altura afecta a las personas dependiendo de su condición física, su resistencia respiratoria y los hábitos que la persona haya seguido los días previos. Por ejemplo, los israelitas se habían ido de fiesta el día anterior y pobrecitos, si que la pasaron mal las primeras 4 horas de camino que eran en subida. 2 de ellos hasta vomitaron en medio de la vía. Así que, mi consejo: olvídense del alcohol cuando estén a alturas tan elevadas.

Atravesando el valle sagrado

Las 7 horas de camino de Cusco a Hidroeléctrica no fueron en absoluto aburridas. Por el contrario, los paisajes que observamos eran maravillosos, y sumamente distintos entre sí. Podría dividir la travesía en 3 partes: los alrededores de Cusco donde pasamos por el Valle Sagrado y Moray, las grandes cumbres de los Andes desde donde vimos parte del Camino Inca y a algunos aventureros en bicileta (mis respetos a quienes se atreven a hacer el Camino Inca y más en bicicleta. La altura y las curvas no son normales) y finalmente el abrupto cambio de frío y altura a calor y selva las últimas 3 horas del camino.

Ruta Cusco-Machu Picchu Paisajes 5

Antes de llegar a el último tramo hicimos una parada en el pueblo de Santa Teresa para almorzar. Allí, el conductor de la mini-van nos entregó una “lista de asistencia” y por fin pude ver que nuestros otros 6 compañeros de viaje eran de Israel. Comí arroz, ensalada de verduras y choclo por unos 12 soles.

Una carretera de tierra al borde del precipicio

Finalmente, cuando nos pusimos otra vez de camino en el último tramo del recorrido pasamos por una de esas “carreteras de la muerte”, angostísima, hecha de tierra y con la pared de la montaña de un lado y el precipicio del otro. Además contaba con un solo canal de ida y vuelta, por lo que cada vez que nos encontrábamos con algún vehículo que venía en sentido contrario, teníamos que pegarnos a la montaña o al borde del precipicio para que ambos pudieran pasar.

Ruta Cusco-MachuPicchu 7

Ese quizás fue uno de los momentos en que realmente sentí miedo en esa travesía. (Principalmente por esta carretera de tierra es que no se recomienda realizar el camino alternativo en la época de lluvias. El chofer nos contó que cuando llueve mucho ocurren derrumbes y en años anteriores han ocurrido accidentes lamentables. Desde allí el paisaje era cada vez más bello, con la más grande cascada que haya visto y siempre con el río Urubamba -sagrado para los incas- acompañándonos al lado de la ruta en casi todo el camino.

Llegada a Hidroeléctrica: Comienza la aventura

Llegamos a Hidroeléctrica a las 3 de la tarde aproximadamente. El sector no tiene nada en especial a decir verdad, con excepción de que es la última parada del tren antes de Machu Picchu (Aguas calientes). Allí, la abuela peruana con sus 2 nietos decidió montarse en el tren ya que había pagado un paquete completo de 100 dólares (que después nos contó que resultó una estafa), mientras que mis nuevos amigos colombianos, los 6 israelitas y yo nos dispusimos a andar a pie ese último trayecto hasta el pueblito de Aguas Calientes.

Camino alternativo a Machu Picchu 7

Así como nosotros, habían muchas otras personas emprendiendo la caminata, incluyendo para mi asombro personas mayores y niños (Mayor fue mi asombro al ver cómo muchas personas mayores me adelantaban una y otra vez jeje). En promedio la ruta se lleva de 3 a 4 horas y transcurre todo el tiempo a los lados de las vías del tren (Tranquilos que siempre y cuando no vayas en medio de las vías del tren la probabilidad de un arrollamiento es casi nula. Además cada vez que el tren viene cerca y ve a caminantes cerca toca la bocina para avisar).

Camino alternativo a Machu Picchu 3

El paisaje es espectacular y si te detienes como yo a tomar fotos se te pueden ir fácilmente las 4 horas sin que te des cuenta. Todo el camino estuve acompañado por Angélica e Ivan con quienes conversamos de todo, desde política y geografía hasta de nuestra pasión por viajar. Resulta ser que ellos ya tenían mes y medio viajando, que venían de atravesar el Amazonas, Río de Janeiro, Sao Paulo y Bolivia y que estaban encantados con conocer cada vez más nuestro subcontinente. Me quedé fascinado con sus historias y ya sé que uno de mis próximos destinos será Brasil y la selva del amazonas.

Casi llegando y ¡empezó a llover!

Eran las 6.30 de la tarde y todo había salido perfecto hasta que de repente empezó a oscurecer.. y a llover. Tuvimos que apurarnos, resguardarnos con los bolsos y encender las linternas de los celulares. Desde ese punto hasta que llegamos a Aguas Calientes todos los caminantes nos volvimos un solo grupo, ayudando a quienes no tenían linterna o algo para cubrirse de la lluvia, y por supuesto guiándonos en medio de la oscuridad.

Camino alternativo a Machu Picchu 14

El único punto en el que nos sentimos perdidos fue en una encrucijada final, donde no sabíamos si agarrar a la derecha o a la izquierda. Unos argentinos decían que a la derecha, mientras que unos brasileros con un mapa en la mano decían a la izquierda. Menos mal todos confiamos en los brasileros y acto seguido cruzamos a la izquierda, en el camino correcto. Por fin, al fondo se veían las luces del pequeño pueblo de Aguas Calientes. ¡Habíamos llegado!

Comprando la entrada a Machu Picchu

15 minutos más tarde estábamos entrando en el pueblo y por supuesto lo primero que hicimos fue buscar en dónde comprar las entradas para Machu Picchu, para poder entrar al día siguiente. El pueblo es tan pequeño que fue realmente fácil encontrar la taquilla de venta de las entradas, en la plaza central de Aguas Calientes. Hicimos una pequeña cola donde habían personas de todas partes: japoneses, alemanes, israelitas, mexicanos, canadienses, etc. y después de 20 minutos estaba en la taquilla, comprando el boleto para conocer mi primera Maravilla del Mundo.

Aguas Calientes-1

La entrada me costó 63 soles (Obtuve 50% de descuento por ser estudiante y presentar el carnet ISIC. A mis amigos colombianos les salió mucho más económico, ya que todos los países miembros de la CAN-Colombia, Ecuador y Bolivia- pagan lo mismo que los nacionales peruanos).

Una pizza cuzqueña y un buen pisco para cenar

Una vez los 3 tuvimos nuestros boletos en la mano nos dispusimos a encontrar hostal. Yo ya tenía una reserva realizada en Booking, aunque varias personas se abalanzaron sobre nosotros para ofrecernos “el mejor y más barato hospedaje” de todo el pueblo. Como habíamos compartido tanto, les dije que por qué no se quedaban en mi hostal, así que fuimos los 3 hasta el XXX Hostel y por 28 soles pasamos la noche en ese hostal. Las habitaciones eran de 4 personas con 2 literas, pero como éramos solo nosotros 3 y el hostal no estaba lleno disfrutamos la habitación como si fuera un hotel privado.

Aguas Calientes-4

De inmediato me di un baño (no había agua caliente, eso sí lo lamenté) y posteriormente salimos a buscar algo para comer (y para comprar agua y galletas para el día siguiente. Este consejo es importantísimo, todo lo que necesiten para comer en Machu Picchu cómprenlo en el pueblo, ya que una vez arriba los precios pueden llegar a ser el doble o el triple).

Aguas Calientes-2

Como estábamos muy cansados no queríamos caminar mucho, así que comimos en una pizzería que estaba casi al lado del hostal, donde el mesero súper simpático y atento nos ofreció un pisco sour gratis si cenábamos allí. Así que nos sentamos, y nos preparó una de las mejores pizzas a leña que haya comido. Al final la cuenta salió en 30 soles (Pagando 10 soles cada uno) y por supuesto, el señor cumplió y nos regaló 3 pisco sours. Una bebida muy sabrosa aunque un poco fuerte. Después de ahí fuimos al hotel, directo a dormir. El día siguiente sería el gran día: Machu Picchu aquí vamos!

Siguiente capítulo:
Machu Picchu: Simplemente espectacular

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